26 abr. 2007

Glaciares peruanos en peligro de extinción

ESPECIAL

Por María Esperanza Sánchez
BBC MMUNDO

Cuando en el año 2003 viajé a Perú para hacer una serie de radio sobre deshielo de glaciares, no tenía plena conciencia de lo que estaba en juego para el futuro de la humanidad.



Yo me había pasado un tiempo haciendo una investigación bibliográfica, pero hasta que llegué a Huaraz, en los Andes centrales de Perú y conversé con habitantes del lugar, el tema continuó siendo para mí algo puramente conceptual.

Allí conocí a Fausto Romero, uno de los tantos campesinos que riegan su parcela canalizando el agua que proviene de los glaciares a través de canales rudimentarios que la gente ha construido a través de los años.

También visité una familia que subsiste con su pequeño molino para moler granos, movido a base de agua también proveniente de los glaciares. A través de ellos, el deshielo comenzó a tener un rostro humano.

Desequilibrio

El 100% del agua que usa la comunidad en la temporada seca proviene de estas reservas naturales, que liberan agua en esta epoca del año y que tradicionalmente mantenían un balance entre deshielo y acumulación que les permitía mantener su masa.

Pero aquí, como en todos los Andes y otros lugares del mundo, este equilibrio se está perdiendo y los glaciares están desapareciendo.

Cuando visité Perú hace cuatro años, se estimaba que en un período de diez años todos los glaciares que estuvieran por debajo de los 5 mil 500 metros iban a desaparecer.

Cuatro años después me comuniqué con Marcos Zapata, de la unidad de Glaciología de Huaraz, que me acompañó en esa ocasión.

Éste confirmó a BBC Mundo que las proyecciones no sólo se están cumpliendo, sino que hay más datos que pintan un panorama muy pesimista para los glaciares en Perú y en toda la región andina.

Pastoruri y Brolli

Pastoruri, uno de los que visite en aquella ocasión, "ya no lo consideramos siquiera como un glaciar típico, sino apenas una capa, un casquete de hielo muy pequeño".

La última medición se hizo el año pasado y se determinó que en diez años ha perdido un 40 por ciento de su superficie.

Zapata me dió muchos otros ejemplos, pero uno en particular llamó mi atención.
Brolli es un glaciar que no pude visitar en el 2003 pero sobre el cual ya había señales de preocupación.

Desde 1948 hasta 1976 estaba disminuyendo su masa a un ritmo de 12.7 metros por año, pero pasó a ser de 21 metros por año a partir de 1977 hasta desaparecer completamente en el 2006.
Muchos otros glaciares aquí están perdiendo masa a un ritmo de alrededor de 20 metros por año.

Esta es apenas una muestra del destino que le esperan a la superficie de hielo de Perú, que tiene la mayor concentración de glaciares de las zonas tropicales.

Efectos devastadores

Lo que más me impactó de mi viaje a Perú fue mi visita a Ventanilla, un barrio de la periferia de Lima. Allí cada familia disponía para todo un día de una cantidad similar de agua a la que yo utilizaba para mi tina de baño.

Cualquiera diría que este es un ejemplo de la falta de acceso a agua potable que sufren familias pobres en países en desarrollo, pero esa es sólo una parte de la historia.

Ciudades como Lima y otras zonas de la costa peruana ya están sintiendo el impacto del deshielo de glaciares.

Cuatro años después de mi viaje, conversé con Julio García, experto del Consejo para el Medio Ambiente de Perú.

¿Lima sin agua?

Los glaciares que alimentaban al río Rimac, la principal fuente de agua de la capital, han desaparecido.

Las últimas investigaciones determinaron que hay incluso "menor disponibilidad de agua en la cuenca del río, debido a que el nivel de lluvias ha disminuido".

Julio García señala que la capital peruana, Lima, "enfrenta una situación crítica y un factor que contribuye a esa situación es el deshielo de glaciares".

La ciudad ya está recibiendo agua proveniente de la cuenca del Amazonas a través de tuneles", señaló Julio García.

Según el experto, en este momento se realiza un estudio para buscar alternativas, que "podrían incluir en un futuro incluso la desalinización de agua de mar para el consumo".

Fuente: BBC MUNDO
Fotografía: BBC MUNDO